Miércoles 15 de julio de 2009

JUJUY

Frente al asesinato de Lili Zambrano en Palpalá

Este 13 de Julio se cumplió un año del asesinato de Adriana ’Lili’ Zambrano, en Palpalá. La joven de 28 años murió a causa de la brutal golpiza que recibió por parte de su ex pareja, Jose Manuel Zerda.

Este 13 de Julio se cumplió un año del asesinato de Adriana "Lili" Zambrano, en Palpalá. La joven de 28 años murió a causa de la brutal golpiza que recibió por parte de su ex pareja, Jose Manuel Zerda, delante de su pequeña hija de 9 meses. Hace semanas se conoció el fallo de la justicia jujeña que irrisoriamente condenó al asesino a sólo 5 años de prisión alegando una "emoción violenta" al momento del hecho, justificando que aunque Zerda tuvo intenciones de golpearla no quiso provocarle la muerte.

Desde la Agrupación de Mujeres Pan y Rosas repudiamos este fallo que no hace más que legitimar la violencia de la que somos víctimas las mujeres, porque más que una repentina "pérdida de control" por parte de un hombre que ejerce violencia contra una mujer, esta violencia es expresión del control y dominación que se ejerce sobre otra persona. El asesinato de "Lili" no es un caso aislado, en el mundo la violencia de género es la primera causa de muerte de mujeres. Esto sucede en una sociedad donde las mujeres ocupamos un rol subordinado y donde está profundamente arraigada la idea de que somos propiedad de los varones, y que por ello estamos condenadas a sufrir humillaciones, maltratos, violaciones, abusos, golpes, desprecio e incluso asesinatos, hechos que en la mayoría de los casos son silenciados.

Este caso tuvo poca repercusión en los medios y cuando se publican notas donde las mujeres somos víctimas de violencia, se los nombra como casos de "violencia familiar" o "doméstica", para hacernos creer que se trata de un asunto privado, en el que no hay que meterse. Esto oculta el hecho de que esa violencia ejercida por las personas más cercanas a la víctima, concretada en el ámbito privado, está originada y justificada por una sociedad en donde la violencia contra las mujeres se ha naturalizado y se convierte en "sentido común". Y así lo prueban todas las instituciones de este Estado, principalmente la justicia, que siempre encuentra atenuantes o falta de pruebas que benefician al agresor, mostrándola como una situación de "repentina pérdida de control" o llamándolo "crimen pasional". En cambio revictimizan a las mujeres como lo hacen con Romina Tejerina quien cumple 14 años de condena mientras su violador camina libre por nuestra provincia. Por eso desde Pan y Rosas decimos que es el mismo Estado, mediante sus instituciones, quien se encarga de perpetuar y justificar la violencia de género.

La salida a tanta violencia no es individual, desde Pan y Rosas creemos que las mujeres debemos organizarnos y salir a las calles, por eso apoyamos el reclamo de las 300 personas de Palpalá, movilización encabezada por los padres de "Lili" diciendo:"Queremos que no haya más hombres golpeadores, que maten a su mujer y se lo deje sin condena o con poca culpa, como el caso nuestro".

Desde Pan y Rosas decimos: -¡Basta de violencia hacia las mujeres! y exigimos:

- · Refugios u hogares transitorios para las mujeres víctimas de violencia y sus hijos/as, garantizados por el Estado y bajo control de las propias víctimas, organizaciones de mujeres y trabajadoras, con gabinetes de profesionales y especialistas, sin presencia policial ni judicial.

- · Subsidios acordes a la canasta familiar para las víctimas de violencia que estén desocupadas, acceso a la vivienda y trabajo para todas. Licencias pagas para las trabajadoras que atraviesan una situación de violencia, con atención en salud cubierta íntegramente por la patronal y las obras sociales.

Pan y Rosas - Jujuy




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